Tengo la gran suerte que Mireia y Joan, paisanos míos de la misma ciudad, Olot, me dejan compartir en el blog su experiencia como voluntarios en Camboya.

Lo he leído y me he emocionado, ¡sois geniales Mireia y Joan!, por todo el trabajo que habéis hecho allí y lo que habéis sacrificado para AYUDAR a personas que realmente lo necesitan. Seguro que los niños son mucho más felices de lo que eran y han aprendido muchas cosas gracias a vosotros.

Tenemos que ser conscientes que ir a hacer voluntariado en estos países ¡NO ES NADA FÁCIL! Es muy gratificante, pero se tiene que trabajar muy duro, hay MUCHAS cosas que hacer e incluso a veces tienes que sacrificar cosas, que hace tiempo que deseas, como le ha pasado a Joan.

Aquí os dejo su fantástica y dura experiencia:

Hace unas 6 semanas (5 días antes de llegar a CPOC- caring for poor and orphan children- ) recibí uno de los correos más importantes en la vida de todo docente que aspire a formar parte del numeroso grupo de profesionales, que tienen la suerte y la responsabilidad de ofrecer una educación pública y de calidad a los niños de este país. Fui ” nombrado ” ; Para los que no estén familiarizados con el mundo docente, esto quiere decir que ( después de pasar casi 2 años en una lista de espera ) el departamento de enseñanza requería de mis servicios para cubrir, durante 6 meses , una plaza de maestro de educación especial. El funcionamiento es simple, te avisan el viernes y el lunes empiezas a trabajar.
Al poco tiempo de estudiar las posibilidades que tenía para desplazarme, con poco más de 48h, desde un pueblecito de la provincia de Thakek (sur de Laos) hasta Vilajuïga (donde tenía la plaza adjudicada), me di cuenta que los 2 años de espera desvanecían rápidamente. Tocaba renunciar a la plaza (y quedar excluido de la lista …) para que otro afortunado/a dibujara una sonrisa y el lunes a las 9 de la mañana se presentara a su nuevo grupo de alumnos.
Repitiéndome una y otra vez que era un riesgo que corría al ser fuera de Olot y escuchando palabras de ánimo de Mireia, pasamos 2 días viajando hasta llegar a otra escuela; Una escuela muy lejos de Vilajuïga, muy lejos de Cataluña, muy lejos de nuestro mundo.
Llegaremos al CPOC con la intención de pasar 2 o 3 semanas. A los 10 minutos de estar allí, y en el primer momento que nos quedamos solos, nos cruzamos miradas recelosas y, casi sin palabras, compartimos un pensamiento: de acuerdo, probamos 1 o 2 días, no nos hemos comprometido en nada, no tenemos ninguna obligación de estar aquí. Las condiciones que nos esperaban eran menos que mínimas (entendiéndolo, claro, desde los estándares occidentales), no tendríamos ninguna comodidad ni intimidad, la salubridad del lugar era más que dudosa, la alimentación era escasa y pobre, la organización era … no estaba.
Gracias a dios (o a quien sea) la calidez de la raza humana, y sobre todo la de los niños, pesa más que cualquiera de las banalidades mundanas (o no tanto mundanas) a las que estamos acostumbrados: agua corriente, luz, una cama, un buen corte de carne, tener un espacio propio, etc.
En un abrir y cerrar de ojos estábamos plenamente integrados en las rutinas del centro, en un principio focalizamos nuestros esfuerzos en ampliar un poco el abanico de estrategias de enseñanza del profesorado local (básicamente era una: maestro lee alumno repite, maestro lee alumno repite, maestro lee alumno repite ….), a trabajar los hábitos de higiene de los niños, a dirigir una sesión matinal de deporte y, paralelamente a todo ello, a movernos en las redes sociales para recaudar fondos y poder aportar algo más que dos manos y buenas intenciones.
A la semana de estar aquí, Mr.Kim (carismático fundador y director de CPOC) cayó de un tuk tuk y se lesionó gravemente la mano, con todo lo que ello conlleva por una persona que va en silla de ruedas en un país como Camboya: incapacitación casi total. Mr.Kim tuvo que dejar el centro e ir a casa donde su familia podría darle los cuidados necesarios. Debido a esto ya que en ese momento éramos los voluntarios con más antigüedad (sólo 1 semana !!), casi sin darnos cuenta comenzamos a llevar las riendas del centro: gestión dinero, cuidado niños, gestión integración de nuevos voluntarios, higiene y mantenimiento del centro y un largo etcétera.
Es increíble cómo funciona el ser humano bajo presión, durante estos días nos cogió un subidón de la ostia !! (Perdonad la expresión pero es la que toca …) Nos levantábamos hacia las 6 para asegurarnos de que todos los niños fueran a clase y a partir de ahí, “non stop” hasta las 10 de la noche que nos estirábamos, nos mirábamos con una sonrisa cansada en los labios y intentábamos inútilmente recordar todo lo que habíamos hecho a lo largo del día.
Los días pasaban y todo avanzaba vertiginosamente; Cada día llegaban nuevos voluntarios (muchos de los cuales habían dejado la voluntad en sus países de origen), nuevos proyectos se iniciaban, algunos se acababan y otros evaporaban, nuestra llamada para conseguir fondos a las redes sociales fructificaba, algunos conflictos se cerraban mientras otros iniciaban; Nosotros cada día nos sentíamos más exigentes y más responsables de todo …. tanto que, sin darnos cuenta en aquella sonrisa con lo que acabábamos el día tumbados en el suelo, se iba convirtiendo con un frente arrugada y un sentimiento de angustia y frustración en el estómago.
Nos costó muchos días recuperar la sonrisa; gestionar la rabia hacia personas que vienen aquí a hacerse una fotografía bonita con niños pobres (queda muy bien en Facebook), personas que no les importa nada un trabajo colectivo duro y constante que tiene como finalidad la educación, personas que no tienen ganas de trabajar, personas que con su imbecilidad deshacen todo lo que con mucho esfuerzo están construyendo otras personas, personas que no ven más allá de la punta de su nariz. Nos costó asumir que allí donde el acto de presencia es voluntario, la exigencia no es obligatoria (es triste pero es así).

Sin embargo, no os preocupéis, ¡¡la cosa terminó bien !! Tuvimos que trabajar duro, pero acabamos aprendiendo un montón de cosas !!! Aprendimos a aceptar las limitaciones de un espacio, una cultura y unas condiciones tan diferentes a las nuestras, nos afianzar la idea de que las cosas bien hechas necesitan tiempo y constancia, aprendimos a manejar las frustraciones y la rabia, aprendimos a ser felices con lo que uno hace y no con lo que el otro no hace; Y si todo esto os parece poco, también aprendimos a construir puertas de armario, paredes, gallineros, sistemas de extracción y conducción de agua, desagües, estanterías, criar patos y … hablar (un poquito) Khmer !! ! ).

Aparte de eso nos sobraron unos cuantos instantes para hacer amigos de todo el mundo, hacer unas cuantas cervecitas y cafés con hielo, jugar unos cuantos partidos de fútbol / voleibol, bañarnos en la balsa, asistir como invitados a 3 celebraciones (2 bodas y el 1º aniversario del fallecimiento de un chico de 20 años) y descubrir que la única diferencia entre las 3 era que a una no había el protagonista. Os prometemos que eran exactamente lo mismo: cerveza + música + risas …. Creo que todavía nos falta mucho por aprender o desaprender. 

Nos vamos de aquí habiendo dejando un montón de cosas en marcha ( entre ellas el inicio de la construcción de un nuevo centro !! ), algunas evaporarán al día siguiente que no estemos , algunas serán relevadas por nuevos voluntarios llenos de energía y ganas de hacer las cosas bien hechas y perdurarán en el tiempo.

Pasado mañana, cuando ( después de 5 semanas !! ) dejamos atrás CPOC, lo haremos con una gran sonrisa , relajada y de satisfacción, una sonrisa de agradecimiento y de complicidad hacia todos aquellos que han formado parte de este hermoso proceso ; Entre ellos , vosotros. Muchísimas gracias.

¡Enhorabuena a los dos por el trabajo hecho en Camboya!

¡Y muchas gracias por querer compartirlo con nosotros! 🙂

 

**Joan, com sempre dic: TOT TORNA! , estic segura que aquell “tren” que no vas poder agafar… era perquè no tenia que ser, segur que tindràs una altra oportunitat o simplement poder t’espera alguna cosa millor i així ho desitgem!!! Perquè t’ho mereixes! Us ho mereixeu!! 🙂 **
                               ———————————————————————————————-
CAST:  Joan, como siempre digo: TODO VUELVE, estoy segura de que aquel “tren” que no pudiste coger…era porqué no tenía que ser, seguro que tendrás otra oportunidad o simplemente quizá te espera algo mejor y ¡¡ así lo deseamos !!! ¡Porque te lo mereces! ¡Os lo mereceis! 🙂


Anuncios