Para mi, ser voluntario, es un acto libre por el cual damos gratuitamente nuestro tiempo, nuestra experiencia… a cambio de ayudar a alguien, pero no solo es dar… también es recibir muchas cosas buenas a cambio.

Ser voluntario, es ayudar a recuperar la sensibilidad, es decir, la capacidad de ver, actuar, creer y sentir, por unas necesidades que no son tuyas.

Ser voluntario, genera vínculos emocionales entre todas aquellas personas que realizan juntos una misma misión.

Ser voluntario, potencia la capacidad de amar, haciendo más grande nuestro corazón. 🙂

Según Elsa Punset (filósofa e investigadora):                                                                                                                             “No vivimos sólo por nosotros mismos. Vivimos también por los demás, estamos conectados por la felicidad individual  y colectiva“